esperá que suena el timbre
y hay una pesadilla
que quiere que se cuente
así
cuando levante el bendito tubo y le conteste
esperá que el miedo va tejiendo y destejiendo
los titulares de mañana
la voz inquieta tiritará del otro lado
y no nos comunicaremos más comunicándonos tanto
el teléfono es un arma, decís
y yo te creo
por eso este temblor
y toda esa larga lista de sus ruegos.
jueves, 12 de noviembre de 2009
viernes, 4 de septiembre de 2009
Para escribir una carta

Ay,
amor,
para escribir una carta,
dicen,
es preciso imaginarte enfrente
y hablar
y mirarte
como si pudiera recordar esos ojos,
como si pudiera recordarlos
cuando se fundían de amor.
Puedo intentar imaginar un deseo
y su sutil discurrir del ansia al ansia.
¿Valdrá la pena el esfuerzo,
digo,
el ritmo cursi de las palabras?
¿Qué malabarismos pruebo, qué sinónimos
para volver
a la joven timidez, a la simpleza,
y al estremecimiento sondeándome la espalda?
Para escribir una carta,
y si es de amor,
insisten,
tendré que olvidarme de las horas cortas,
y sentarte enfrente, como si pudiera,
y atravesar mi cuarto de retirada soledad,
y pisotear sin traumas cuanto recuerdo quede
hasta que la necesidad se disuelva en humo denso.
Y si hay que escribir tomo el teclado
Y si hay que escribirte entonces esa carta
Y si hay que mirarte y recordarte,
ay,
amor,
¿adónde encierro mi dolor y todos estos años?
Gracias por la carta!
Es triste y la escribí hace mucho, me gusta porque no tiene nada que ver conmigo.
lunes, 10 de agosto de 2009
Dos lunas para Irene

Una luna es romántica y de cuento
con carota de queso agujereado,
hace ver a este mundo más hermoso
y creerse ese cuento del progreso.
Esta luna te trae su recuerdo
primer beso, árbol, risas y pasaje,
secretos de la noche y pasto fresco
a la luz de sus dedos de diamante.
Esta luna que atrapa a los poetas
que cantan con un mismo sonsonete,
seducidos se enredan en sus rayos.
Luna maravillosa, blanca luna,
luna, luna
La otra luna es redonda pero de otros,
puro futuro de miedo y aventura
con ancla de astronauta y de cohetes.
Es noticia matinal, desayuno y puro suelo
polisón de metálicos misterios.
Esta luna te ata con dos nudos
y clava sus mareas donde hay sueños,
se trae la rutina con su flujo eterno
y te hace olvidar hasta el recuerdo.
Esta luna que espera que la encuentren
que aparece y se va porque no es tiempo.
Luna de póster, blanca luna,
luna, luna
Gracias, I. "Imaginen a García Lorca cantando a ¡dos lunas!"
miércoles, 5 de agosto de 2009
La canción
martes, 7 de julio de 2009
Perdón
martes, 23 de junio de 2009
El mar de Patricia

El mar de Patricia me llega de sorpresa
Y cuatro décadas arrastran la marea
Y las risas salpican los juegos en el patio y la hora de la siesta y la tarea
Pero ahora hay mar y hay chicas grandes
que juegan a ser madres y amigas y trabajo
que ruegan y predicen y confortan
y te alegran la tarde y la vida, que es lo mismo
El mar de Patricia es cafecito y es memoria
Atardecer con gaviota y caracoles
Ceremonia de pies, abrazo y caminata
Viento sur y pez y red y espuma y cielo
Y la infancia ahí tan cerca
chapoteando tras las risas, las arrugas y los sueños.
Gracias por el mar de Dunamar y a todas por el reencuentro!!!
miércoles, 20 de mayo de 2009
Defensa de la alegría

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos
defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias
defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa
defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría
Mario Benedetti
lunes, 20 de abril de 2009
Primera vez
La tela estaba allí para tocarla,
no ya más piel, ni ubicuidad, ni rezo,
tan poco pliegue y más y más mirada.
Mi mano estaba aquí, cerrada, en vela,
tan harta de quietud, tan perseguida,
que huir era el destino hacia la tela.
Mano y final se ríen de nosotros.
Los mismos, los que somos... otros.
....primera vez que experimento un indriso,¡gracias!
no ya más piel, ni ubicuidad, ni rezo,
tan poco pliegue y más y más mirada.
Mi mano estaba aquí, cerrada, en vela,
tan harta de quietud, tan perseguida,
que huir era el destino hacia la tela.
Mano y final se ríen de nosotros.
Los mismos, los que somos... otros.
....primera vez que experimento un indriso,¡gracias!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
